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Las salas de estudio en Dos Hermanas, casi al 100% de ocupación.

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Huerta Palacios, las instalaciones de Montequinto y la Universidad Pablo de Olavide acogen en estas semanas a multitud de estudiantes de cara a los exámenes de septiembre.

Las salas de estudio de Dos Hermanas concentran durante estas últimas semanas de agosto a multitud de estudiantes que preparan en estos días los exámenes de septiembre. Las dependencias de la Biblioteca Municipal Pedro Laín Entralgo, en el edificio de Huerta Palacios, elCentro Cultural Biblioteca «Miguel Delibes» de Montequinto o la Universidad Pablo de Olavide son los tres principales recintos que acogen al grueso de estudiantes nazarenos y de otros municipios de la provincia, que preparan ya las pruebas de recuperación del próximo mes.

«Entras y notas la electricidad en el ambiente», apuntan desde la biblioteca de Dos Hermanas, para describir la situación que se vive durante estos días en los alrededores de Huerta Palacios. Son muchos los estudiantes nazarenos que optan por preparar sus exámenes en este tipo de recintos, habilitados con conexión inalámbrica a Internet y con amplia disponibilidad horaria. Es el caso, por ejemplo, de la biblioteca nazarena donde existen hasta cuatro salas de estudio, abiertas durante todo el día y una de ellas, en horario de noche, durante la semana de 21.00 a 8.00 horas para quienes prefieren la tranquilidad de la madrugada.

Estudiantes como Raúl, Carmen o Juan Antonio, que se toman un descanso a media mañana en los soportales de Huerta Palacios, explican que, por el momento, no han hecho uso de la sala de estudio nocturna, aunque no descartan programar una noche en ella para fijar contenidos. «Habrá que tomarse unos cafés para aguantar», bromean. Desde la propia biblioteca explican que las salas están teniendo una gran afluencia de usuarios en los últimos días, con un nivel de ocupación de «casi el 99%». «Las salas se van abriendo según la demanda y hay veces que muchos acaban utilizando la biblioteca porque el resto de habitaciones están llenas», apuntan.

En Montequinto, por su parte, la afluencia de estudiantes a la sala de estudio es algo más tranquila, aunque casi todas las mesas suelen ocuparse. La sala, ubicada en el Centro Cultural Biblioteca de la calle Venecia, tiene capacidad para 80 personas y está abierta en verano de lunes a viernes, de 9.30 a 24.00 horas. Tiene acceso directo desde la calle, con el objetivo de facilitar su entrada una vez que el servicio de biblioteca cierra, y su idónea ubicación, cercana a la parada del metro, hace que estudiantes de Sevilla, Dos Hermanas y otros pueblos de la provincia se acerquen hasta allí para estudiar.

La máxima afluencia de usuarios en la sala de estudio de Montequinto se registra, sin embargo, durante los periodos de exámenes de febrero y junio, cuando se establece un horario de 24 horas para disponibilidad total de los estudiantes. Es la época en la que se pueden llegar a registrar una «media de 300 personas» que acuden hasta el centro, ya que se habilitan también todas las aulas de la biblioteca para dar cabida a un mayor número de personas. Junto a las dos bibliotecas, la Universidad Pablo de Olavide ofrece también una sala de estudio nocturna y para fines de semana del 26 de agosto al 15 de septiembre, así como otra en horario de tarde, de 16.00 a 21.00 horas del 26 al 30 de agosto.

Sin embargo, hay quienes prefieren su casa para preparar los exámenes. Es el caso de Laura, una joven de 22 años, que acaba de terminar Ciencias Ambientales en la UPO. Proveniente de otro pueblo de la provincia de Sevilla, a lo largo de estos años ha residido en un piso de estudiantes en Montequinto, una opción por la que se decantan cada vez más jóvenes a la hora de buscar un lugar para alojarse. «Casi siempre estudio en casa, y algunas veces en la biblioteca de la universidad», explica esta joven que cuenta algunos trucos para tener éxito en los exámenes como dormir bien el día de antes o «repasar el temario antes de irme a la cama». Unos consejos que no vienen mal recordar en una época en la que muchos estudiantes nazarenos compaginan el verano con los libros, ya sea en casa o en las salas de estudio.

FUENTE: Laura Montes, Abc de Sevilla.

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