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San Jacobo Sevillano con paté y queso.

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Llegado el verano, apetecen recetas sencillas, rápidas de hacer y sobre todo muy ricas, este es un claro ejemplo de una receta con estas características. San Jacobo Sevillano, relleno de paté y queso.

Ya sé, una vez que probéis esta receta, me vais a querer mucho, mucho… así que ahí vamos…

 

 

Lo que vamos a necesitar: para cuatro personas

Ingredientes:

16 filetes de lomo o de pollo (Dos por cada San Jacobo que vamos a elaborar)

1 lata de paté mediana (tipo “Louriño”, porque tiene una textura más suave)

8 tranchetes (uno para cada San Jacobo)

3 huevos *

Un paquete de pan rallado

Sal (Media cucharadita de café)

Aceite de girasol (esto es para freírlos, si los vais a meter en la freidora… esto no hace falta)

Utensilios:

Una maza de madera

Dos platos hondos

Sartén/freidora

Un plato con papel absorbente

ELABORACIÓN

Cogemos los filetes y le damos una pequeña paliza con la maza de madera, tened cuidado de no desgarrar la carne o romperla, lo que pretendemos es que sea lo más fina posible, ya que cada unidad lleva dos filetes y si nos se nos hará muy pesado de comer, sobre todo si le dedicamos la receta a los mas peques de la casa.

Ojo!! Se aplana la carne con el lado liso de la maza, no uséis el lado que tiene unos cuadraditos tallados, porque romperéis la carne.

Una vez aplastaditos, le untamos el paté, como si fueran rebanadas de pan de molde, a 8 de ellos le ponemos un tranchete encima del paté y le ponemos los ocho restantes encima… y a rebozar!!

Batimos los tres huevos en uno de los platos hondos y le echamos la sal y en el otro plato ponemos el pan rallado, y ya sabemos la jugada… al huevo y al pan rallado y así con cada uno…

*(yo le hago un doble rebozado, y los paso por el pan rallado, luego por el huevo y después por el pan rallado otra vez, quedan muy crujientes pero el pan rallado “chupa mas huevo”… así que necesitareis batir un huevo mas)

Ponemos el aceite a calentar… y como siempre que se fríen rebozados… con el aceite muy caliente!!!

Cuando estén doraditos, los sacamos a escurrir en el papel absorbente y … Listo!!!

Estos San Jacobos están mejor recién hechos, con el queso y el pate prácticamente fusionados….pero eso ya lo tenéis que decidir vosotros.

¡Buen provecho!

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